BUENOS AIRES.- Dos delincuentes murieron, uno fue detenido y un cuarto escapó, tras tirotearse con un comisario inspector y su hijo, también policía, a los que quisieron robarles el auto. En la fuga, uno de los asaltantes que falleció fue atropellado por sus propios cómplices, que se movilizaban en un vehículo sustraído un día antes.
El hecho ocurrió en Banfield, partido de Lomas de Zamora. Cerca de allí reside un comisario inspector de la Bonaerense que estaba a bordo de su Peugeot 206 junto a su esposa, su hijo, subteniente de la misma fuerza, y sus dos hijas. La familia fue interceptada por un Peugeot 307 en el que iban cuatro hombres. Dos de ellos descendieron armados con la intención de robar el vehículo. Los dos miembros de la Bonaerense estaban vestidos de civil: ante las amenazas se identificaron como policías y se defendieron con sus armas.
Se originó así un tiroteo. Uno de los delincuentes cayó muerto; los otros tres escaparon sin concretar el robo. Uno de ellos huyó a la carrera pero fue apresado. Los otros dos se dieron a la fuga en el 307. El auto fue hallado luego por la Policía y, a metros del vehículo, encontraron muerto a balazos al último de los delincuentes. (Telam)